El 29 de agosto de 2026, Reniec pidió en Perú no permitir que se fotografíe el DNI sin una razón justificada. Y recordó algo que en muchas recepciones se pasa por alto: mostrar el documento para verificar no implica autorizar una copia. La alerta volvió a difundirse en medios el 23 de octubre.
No es la única señal en la región, aunque entre todas no forman una regla común. En Chile, una moción presentada en el Senado el 5 de octubre (boletín 18.704-19) propone una verificación de edad que respete la privacidad y la minimización; es un proyecto, no una obligación vigente. En República Dominicana, el Marco Nacional de Credenciales Verificables, presentado el 1 de octubre, busca, en palabras del director de la Ogtic, Edgar Batista, pasar «de mostrar un documento a demostrar una información».
Pedir menos datos no significa confiar menos. Significa decidir, proceso por proceso, qué se comprueba, qué se guarda como evidencia y qué se borra, y cuándo. Esta guía junta en una matriz los casos que la serie desarrolla por separado. Sirve para empezar: las obligaciones concretas cambian por país, sector y caso.
Qué resuelve este artículo
- Qué datos basta con comprobar en cada proceso, sin quedarse con una copia.
- Qué evidencia conservar para responder reclamos y auditorías, y qué sobra.
- Cómo pasar de la matriz a una lista de trabajo para tu equipo.
Minimización de datos personales: por qué separar comprobar, conservar y eliminar
Porque cada decisión trae un riesgo distinto. Comprobar ocurre una vez: se confirma un dato en el momento de decidir. Conservar dura. Lo que guardas hay que protegerlo, darlo a conocer y, algún día, borrarlo.
Muchos procesos guardan el insumo, como la foto del documento o la imagen del rostro, cuando para responder un reclamo o una auditoría les basta el resultado: qué se comprobó, con qué método y cuándo.
La matriz, caso por caso
- DNI en recepción. Comprobar: que la persona coincide con el documento que exhibe. Conservar: el registro de la visita (nombre, hora, a quién visita). Eliminar: la foto del documento. Mejor todavía, no tomarla si basta con verlo.
- Alta de cliente. Comprobar: validez del documento, prueba de vida y coincidencia del rostro. Conservar: el resultado de cada validación, el método, la fecha y la versión aceptada de los términos. Eliminar: capturas intermedias y reintentos fallidos, con un plazo definido.
- Verificación de edad. Comprobar: que la persona supera el umbral de edad (y, si aplica, la autorización de un representante). Conservar: el resultado («mayor de X»), el método y la fecha. Eliminar: la fecha de nacimiento y el documento, si solo se pedía el tramo.
- Biometría recurrente (autenticación o control de asistencia). Comprobar: coincidencia con la plantilla y prueba de vida. Conservar: el registro de cada verificación y, solo si la finalidad la exige, la plantilla. Eliminar: las imágenes de captura después de verificar; las plantillas, al terminar la relación o la finalidad.
- Credencial verificable. Comprobar: emisor, integridad y vigencia del atributo presentado. Conservar: resultado, emisor y fecha. Eliminar: los atributos que no necesitabas, que idealmente ni siquiera se pidieron.
En Autentikar diseñamos los flujos de verificación de identidad y prueba de vida con esa separación desde el principio: lo que se valida en el momento y la evidencia que queda registrada son decisiones distintas, y lo que no entra en ninguna de las dos se descarta.
¿Cómo leer cada caso?
DNI en recepción. Es el que más copias innecesarias genera. Lo desarrollamos en La foto del DNI: verificar la identidad no obliga a guardar una copia, junto con lo que el reglamento peruano dice, y lo que no, sobre plazos.
Alta de cliente. Puede haber razones legítimas para capturar el documento, como cumplir obligaciones sectoriales. Aun así, la evidencia que sirve es la verificación con su contexto. Si el cliente además autoriza operaciones o acepta usos de sus datos, cada cosa necesita su propio registro; lo explicamos en Identificar no es autorizar: una evidencia por cada decisión y, para fraudes, en Operaciones desconocidas: cómo probar quién autorizó una transferencia.
Verificación de edad. ¿Esta persona es mayor de edad? ¿Este adulto puede autorizar por este menor? Son preguntas distintas. Los límites de cada método están en Edad y permiso parental en discusión: qué acredita cada método.
Biometría recurrente. Aquí la carga es mayor, porque un dato biométrico no se cambia como una contraseña. Quién lo custodia y cómo se sale de un proveedor se analiza en Biometría: custodia propia, delegada o híbrida; su uso para controlar asistencia, en Biometría para fichar: qué cambia de Río Negro a una empresa.
Credencial verificable. Es la forma más directa de comprobar sin copiar, pero su disponibilidad depende de cada país y emisor.
¿Qué preguntar antes de pedir un dato?
Primero, qué decisión tomas con él. Si no la cambia, probablemente no hace falta pedirlo.
¿Te sirve el resultado o necesitas el insumo? Cuando el resultado basta para responder un reclamo, guarda el resultado.
Y una que suele quedar para después: ¿cuándo sale el dato y cómo lo demuestras? Cada dato conservado debería tener un plazo ligado a su finalidad y un registro de eliminación, también cuando lo procesa un proveedor por cuenta de tu empresa.
¿Cómo usar la matriz en tu empresa?
Una matriz por proceso, no una para toda la empresa. Elige un proceso real, complétalo con operaciones, legal y riesgo, y después compáralo con lo que tus sistemas y proveedores guardan de verdad. Lo que no calce es tu lista de trabajo.
En esa comparación suelen aparecer copias que nadie decidió guardar, en el sistema de un proveedor o en una carpeta compartida.
Los casos de arriba son un punto de partida, no un requisito legal.
Elige un proceso, la recepción de tus oficinas o el alta de clientes, y revisemos juntos qué se está guardando de más.
Autentikar — Ecosistema de identidad digital y consentimiento